sábado 20 de agosto de 2011

Como para no creerlo.

"Aunque por otro lado pienso que no debería verte nunca, pero te veré porque te necesito". Leía a Sábato y me hicieron ruido esas palabras, al pensar en todas las veces que en estos cortos 30 días he pensado en concluir esta historia. Sabemos que lo nuestro tiene fecha de vencimiento, sabemos que somos enemigos del tiempo, de los días, las horas y la distancia. Pero cada segundo que tengo junto a ti, para mi al menos es una eternidad. No eres la persona que alguna vez esperé y me imagino que yo tampoco soy lo que alguna vez soñaste, creo que jamás alguno de los dos realizamos ese ejercicio. Eras tan imperfecto como cualquiera, tan común como cualquier hombre, con defectos y virtudes, sin embargo, en este preciso momento, sin proyecciones de ningún tipo, eres perfecto para lo que necesito hoy.